Consideraciones en torno al problema de las publicaciones científicas de los profesionales de la salud
ARTÍCULO DE POSICIÓN O ENSAYO

 

 

Consideraciones en torno al problema de las publicaciones científicas de los profesionales de la salud

 

Some thoughts about the problems of the scientific publications of the health professionals

 

Dr. Tomás Ariel Lombardo Vaillant,I Dra. Caridad de Dios Soler Morejón,II Dra. Eva de los Ángeles Miralles AguileraIII

 

I Hospital Militar Central "Dr. Luis Díaz Soto". La Habana, Cuba.
II Centro de Posgrado "Hermanos Ameijeiras". La Habana, Cuba.
III Grupo de Desarrollo de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana. Cuba.

 

 


RESUMEN

La investigación científica es un complejo proceso creativo, de búsqueda de nuevos conocimientos, que es preciso divulgar a la comunidad científica a través de su publicación. Paradójicamente, los profesionales de la salud no publican los resultados de sus investigaciones de manera sistemática por diferentes motivos, por lo que los autores decidieron realizar algunas consideraciones en torno a esta situación. Se identificaron tres categorías de posibles factores que se relacionan: 1. con los autores, como la falta de motivación, tiempo y conocimientos; 2. con el clima organizacional, entre los cuales se destaca la falta de sistematicidad y de control por parte de los directivos y 3 con la gestión del proceso editorial. Se proponen diferentes alternativas de solución. Como conclusión se plantea que las estrategias extracurriculares deben ser implementadas temprana y oportunamente en el pregrado, y ser reforzadas en el posgrado, mientras que los directivos deben apoyar con políticas concretas la producción científica y su divulgación.

Palabras clave: producción científica, publicación, investigación científica, profesionales de la salud.


ABSTRACT

The scientific research is a complex process of searching new pieces of knowledge that are necessary to disseminate through publications, so that the scientific community can know them. Paradoxically, the health professionals do not publish the results of their research studies on a systematic basis for a number of reasons; hence, the authors took the decision of giving some thoughts about this situation. Three categories of different factors were identified. They are linked to authors, lack of motivation, time-consuming and knowledge, the organizational climate (lack of systematization and of control by the managers) and to editing process management. Different alternative solutions were provided. It was concluded that extracurricular strategies should be promptly implemented in the undergraduate education and strengthened in the postgraduate education, in addition to the support of managers to scientific production and dissemination by means of particular policies.

Key words: scientific production, publication, scientific research, health professionals.


 

INTRODUCCIÓN

La sociedad del conocimiento demanda de un profesional más competente, con un desempeño óptimo. Este desempeño debe estar signado, en el campo de la salud, por la excelencia en el plano asistencial, docente y también por los resultados de su trabajo en la investigación científica.

La investigación científica es un proceso siempre complejo, creativo, y dedicado a la búsqueda sistemática de nuevos conocimientos, que deben ser divulgados, compartidos y generalizados en el seno de la comunidad científica a través de su publicación. La comunicación de un hallazgo científico es una expresión del trabajo creador, un hecho que se vincula ineludiblemente con su reconocimiento, éxito y aprovechamiento1 y por supuesto con el avance de la ciencia.

Algunos profesionales valiosos y competentes, terminan su vida laboral activa, sin escribir apenas un artículo científico de su autoría. Como señalan Sierra y otros, la producción científica cubana publicada en materia de salud no guarda correspondencia en cantidad y calidad con los elevados niveles de atención médica que caracterizan nuestro sistema de salud, el comportamiento de las estadísticas vitales y de los indicadores de salud fundamentales,2 a pesar del papel divulgador imprescindible que corresponde a las publicaciones científicas en la era de la información.

En un estudio realizado en los primeros años de esta década, Benítez Maqueira y otros, identifican que los profesionales de la salud cubana no publican sistemáticamente los resultados de sus investigaciones por diferentes motivos, a pesar de conocer la existencia de canales a través de los cuales pueden hacerlo, si bien los exponen con regularidad en eventos, congresos y jornadas científicas a los que asisten.3

Esta realidad, que constituye un importante problema práctico, es motivo de gran preocupación por las implicaciones que determinan sobre la docencia, la asistencia médica, y la propia investigación. Esta problemática llama también la atención de algunos investigadores como Parra Pérez y Sogi C y otros, cuando evalúan la calidad de la producción científica.4,5 En este sentido Ferrer Cuité relaciona los problemas en la redacción científica con el poco hábito de la lectura, el deficiente conocimiento de las normas de escritura, y el hecho de que la información acerca de cómo redactar artículos científicos se encuentra dispersa.6 Como puede apreciarse el enfoque de este problema es polisémico y comprende un número considerable de aristas acerca de algunas de las cuales los autores de este artículo pretenden realizar sus consideraciones.

Las publicaciones científicas

El desarrollo de las publicaciones científicas, analizado desde una perspectiva histórica, se encuentra muy unido al avance de la economía mundial. Ya en el siglo XVII, el papel que habían jugado las universidades caducaba frente a las nuevas exigencias de los innovadores, de esta forma ciertos grupos de científicos comenzaron a trabajar fuera de este ámbito académico al constituir las primeras sociedades. De la tercera generación de academias las primeras reconocidas fueron la Academia dei Lincei (1600-1630) en Roma, la Academia del Cimento (1651-1657) en Florencia, y la Royal Society de Londres (1622).7,8

Comunicar los nuevos aportes de la ciencia y su metodología se convirtió en una necesidad. Así se inició un intercambio de cartas entre ellas, que se consolidó como sistema de comunicación al cual denominaron République des Lettres. Con el crecimiento y desarrollo de las sociedades esta correspondencia fue en aumento; los escribanos no pudieron sostener tal explosión por lo que a partir del advenimiento de la imprenta y la aparición de la prensa, surgió el periódico y más adelante los primeros periódicos académicos convertidos más tarde en revistas científicas.9

Ya en la década de los años 90 del pasado siglo se llega al fenómeno Internet que constituye la solución de múltiples problemas de información, al minimizar el efecto de las categorías tiempo y espacio en la esfera de la diseminación y el acceso a la información. A tono con el desarrollo mundial, en esa misma década se funda en Cuba el portal Infomed, producto de la alianza entre el sector de comunicaciones y el Sistema Nacional de Salud, entre sus prioridades se encuentra el convertir a la red en un verdadero espacio de interacción y desarrollo de nuevos conocimientos y valores.10

Paralelamente se incrementan las publicaciones electrónicas que vienen a paliar las limitaciones en recursos de las publicaciones impresas y que resultan confiables si están respaldadas por instituciones o sociedades de avalado prestigio científico y que poseen un cuerpo editorial que realiza el control de calidad formal y de contenido, por medio de la revisión por pares, lo que contribuye a la calidad final de la publicación.11

Déficit de publicaciones de los profesionales de la salud

Sin lugar a duda, son numerosos los factores que pueden influir en el déficit de publicaciones de los profesionales de la salud en nuestro medio. La agrupación en tres categorías de factores que se propone, no es más que un recurso metodológico que tiene como propósito facilitar la identificación de estos y servir de guía en la búsqueda o implementación de posibles soluciones (cuadro 1).

En realidad, unos y otros factores se encuentran interrelacionados de una manera bien compleja en el diario quehacer del profesional de la salud.

1. Factores relacionados con el autor
2. Factores relacionados con la organización
3. Factores relacionados con el proceso de publicación

Factores relacionados con el autor

Los intereses y necesidades de los profesionales, considerados como los valores más significativos de los hombres convertidos en aspiraciones e ideales, son reflejo de la cultura, del sentido y significado de la vida, de sus tribulaciones, de su destino, de la representación social de salud, y que influyen de manera decisiva en la actitud que asumen, en estrecha relación con la motivación.12 La falta de interés o la primacía de otros intereses impiden el despertar de la motivación movilizadora.

Entre los principales factores relacionados con el autor se encuentran a nuestro juicio, la falta de motivación, lo que constituye una verdadera amenaza y una debilidad que va en detrimento de lo particular del desarrollo científico-profesional y en lo general del desarrollo social.

Dos aspectos de importancia cuando se estudia la motivación en alguna esfera de la vida son la autovaloración y la proyección futura que hace el sujeto.13 Solo cuando el hombre se siente motivado por la actividad que realiza, y capacitado para ella, puede ser realmente productivo y creativo. Por otra parte, si su proyección futura es convertirse en un profesional reconocido o un profesor de prestigio dentro de la comunidad profesional, esto se constituye en un motor impulsor de las actitudes en pro del cumplimiento de este objetivo.

El problema de la falta de tiempo es un factor de gran importancia que incide negativamente en todos los procesos de creación, pero especialmente sobre la función de investigación de los centros de educación médica superior, lo que puede determinar que una experiencia de gran valor que no se trasmita por los canales adecuados y se convierta en un hecho fugaz y perecedero. Este factor tiene una estrecha interconexión y dependencia con el clima organizacional.

Otro factor a tener en cuenta son las limitaciones para la redacción en el idioma nativo. Esta dificultad empeora cuando se trata de escribir para una revista en otro idioma diferente del nativo y limita el reporte de resultados en revistas de alto impacto. Las limitaciones en el empleo de una lengua extranjera deciden incluso la calidad de los artículos que son referenciados por los autores de las publicaciones. Por ejemplo, en un extenso estudio donde se revisan las referencias bibliográficas que realizan los autores, Casterá y otros14 refieren que 85,7 % de los documentos que sirvieron de referencia a los artículos publicados estaban escritos en idioma inglés.

Además influye el desconocimiento de requisitos y normas para realizar una publicación, y en general la falta de habilidades relacionadas con la confección de artículos científicos.

Factores relacionados con la organización

Se define como clima organizacional, el conjunto de percepciones de las características relativamente estables de la organización, que influyen en las actividades, el comportamiento de sus miembros, y en el ambiente psicosocial en el que se desenvuelven los trabajadores de una organización determinada.15

El clima organizacional adecuado enriquece a los sistemas organizativos, pues crea un ambiente de mayor productividad por su vinculación con el recurso humano. Influye en el rendimiento de las profesionales, en la búsqueda y obtención de la excelencia y así lograr una mayor eficiencia organizativa.15,16

Entre las funciones de la Universidad están la docencia, la extensión y la investigación.17,18 Esta última se orienta hacia la búsqueda de conocimientos nuevos y a la comprobación de los ya existentes, es un elemento indispensable en todos los sistemas de educación superior. Donde la gestión de nuevo conocimiento no se corresponde con las necesidades de la sociedad y los objetivos del sistema hay que estudiar el clima organizacional en sus principales dimensiones.

En general, el clima organizacional en las instituciones de salud donde se imparte la docencia médica (hospitales universitarios, policlínicos docentes, etc.) se caracteriza por la prioridad que los directivos confieren a la asistencia médica, sobre la docencia y la investigación, unido al predominio de lo urgente sobre lo planificado, de las tareas emergentes, la falta de sistematicidad y control. Estos hechos frecuentemente impiden que las tres tareas marchen al unísono para lograr la misión desarrolladora que tiene la universidad y su compromiso social.

La definición de políticas para la investigación tiene una importancia fundamental. Si la investigación no se articula como un sistema cuyo eje se sitúa en los problemas no resueltos, en el desarrollo de líneas de investigación, la capacitación de los investigadores y el control sistemático de su marcha, no puede garantizarse el éxito de esta función.

Por último, la carencia de recursos para la investigación que incluyen la disponibilidad de acceso a fuentes de información entre otros repercute desfavorablemente en el esfuerzo de los profesionales dedicados a ella, como expresión de la relación dialéctica que existe entre el sujeto y sus condiciones de trabajo.

Factores relacionados con el proceso editorial

El proceso que transcurre desde la llegada de un artículo a la redacción hasta su publicación está sometido a un sinnúmero de incidencias que pueden influir negativamente en la calidad del producto final. Según López Espinosa y otros, estos factores pueden afectar la imagen, profesionalidad y actuación de toda una empresa editorial, de sus árbitros y directores, también de quienes brindan colaboración material y, en última instancia, de los investigadores, que quedan, en no pocas ocasiones, sin el reconocimiento académico y científico que procuran y sin divulgar adecuadamente los resultados de sus investigaciones.19

Según estos autores, existen factores negativos en el proceso editorial que están bien identificados tales como incumplimiento de los plazos de entrega de los números conformados por demora del proceso de arbitraje; incumplimiento de la entrega por parte de los autores una vez evaluados sus trabajos y con propuestas de modificaciones, así como la falta de un "colchón editorial" abundante. Esto último explica la tendencia a aceptar manuscritos de calidad cuestionable, a los cuales no se les hace una rigurosa revisión. A pesar de lo antes expresado, existen aún artículos que son rechazados después de pasar por el proceso de arbitraje.19

También sucede que algunos autores evaden el proceso de revisión por pares y envían sus manuscritos a sitios de poco o ningún rigor científico (por ejemplo: www.ilustrados.com).

Por otra parte, los elevados costos de edición que imponen algunas publicaciones de alto impacto impiden el acceso a profesionales de países con recursos limitados, lo que influye en la poca visibilidad de resultados científicos que debieran ser mejor divulgados.

Finalmente, la aparición reciente de nuevas propuestas para publicar en casas editoras internacionales de dudoso origen, impregnadas de ofertas comerciales constituye una opción poco confiable y potencialmente cuestionable desde el punto de vista ético.20

Acciones a tener en cuenta para revertir el estado actual

La habilidad de escribir correctamente un artículo científico debe cultivarse. Requiere de un desarrollo previo y paulatino que debe comenzar desde la infancia, en un ambiente de estimulación y motivación tanto en el hogar como en la escuela, por vías formales y no formales. Los círculos y talleres literarios pueden contribuir a ello. La lectura consciente y la autopreparación permiten adueñarse de las herramientas útiles para esos fines (cuadro 2).

Durante la enseñanza universitaria hay que aprovechar los espacios que brinda la labor extensionista: escribir ensayos, poesía, semblanzas sobre figuras destacadas en ocasión de fechas históricas, acontecimientos nacionales o internacionales, todo con fines competitivos y desarrolladores.

Los tiempos electivos, de lengua española con énfasis en la ortografía, de redacción de artículos científicos y talleres de apreciación crítica de la literatura científica, son acciones desarrolladoras. Las jornadas de estudiantes y residentes, la participación en eventos y foros enriquecen culturalmente, estimulan el intercambio y la producción científica. La divulgación, publicación y estimulación de los mejores resultados no se debe obviar. Polasek O y otros,21 señalan que hay una muy buena correlación entre la producción científica de aquellos profesionales que durante la etapa de pregrado realizaron una actividad investigativa destacada comparada con aquellos que solo tenían un índice académico elevado.

Como colofón, el trabajo encaminado a la obtención de un grado científico y de títulos académicos contribuye a desarrollar en el profesional una actitud positiva hacia la investigación y la producción científica. Diversos autores identifican un incremento de las investigaciones relacionadas con la formación de doctores.22,23

Dentro de una organización las posibles respuestas dependen de diversos elementos como el liderazgo, las prácticas de dirección, la comunicación, las relaciones de dependencia, las promociones, las remuneraciones, entre otros.24

El decisor debe conocer que los profesionales a su cargo pueden poseer actitudes y aptitudes para crear y ser productivos (saber actuar, saber ser), pero estas pueden permanecer inactivas si el ambiente en el que vive y trabaja, es restringido, hostil e impide el desarrollo de esas potencialidades.

La motivación profesional no se "produce" de un modo automático, sino que es consecuencia de múltiples influencias educativas y de la forma en que estas han sido procesadas por el sujeto de forma activa y mediatizada. Según Socarrás25 influyen, el estado de ánimo del trabajador, las competencias para realizar la tarea, el carácter estimulante o desagradable de esta, la comunicación entre jefe y subordinado entre otros factores sociopsicológicos que conformarán y determinarán el comportamiento del profesional.

Los directivos están obligados a inducir el cambio, a lograr un clima organizacional adecuado, favorable y constructivo que favorezca transformar actitudes, desarrollar habilidades, valores y comportamientos, con el propósito de lograr la participación comprometida de todos los trabajadores en la transformación de la situación problémica.19

Se debe estimular la participación en sociedades científicas, el trabajo interdisciplinario, interinstitucional e internacional que resulta una fuente de desarrollo científico y complementa los saberes de los profesionales. Hay que conocer cuáles son los problemas que pueden resolverse por la vía de la investigación, saber qué se investiga, qué producen los profesionales y cómo lo divulgan con el propósito de evidenciar el impacto de sus investigaciones. Determinar fortalezas y debilidades, realizar acciones de corrección de manera periódica para lo cual resultan muy útiles los estudios bibliométricos realizados por licenciados en ciencias de la información y gestores de información.

El desempeño de los profesionales requiere coherencia y sistematicidad por parte de los directivos, es imprescindible identificar líneas de investigación definidas y bancos de temas. La falta de control da al traste con los resultados en la producción de conocimientos. El propósito debe ser asesorar, tutelar, orientar y compulsar al profesional para que este alcance su pleno desarrollo.

Los sistemas de incentivos salariales a los investigadores vinculados a resultados científicos propuestos por algunos autores26 u otros reconocimientos no asociados a la esfera monetaria se relacionan con la necesidad de estimular la creatividad, la eficacia y la productividad de los profesionales, tienen un contacto directo con la esfera motivacional y dependen en gran medida de los directivos de las organizaciones.

Con relación al proceso de publicación, se puede propiciar el intercambio entre editores, y autores potenciales, mediante una gestión más activa desde la publicación y hacia los autores potenciales como sería la aproximación de las casas editoriales a los eventos científicos en la búsqueda de resultados novedosos y de las mejores evidencias. Además se impone hacer más transparentes los requerimientos de las distintas publicaciones a los autores, hacer más visibles las plantillas de apreciación crítica que ayudan a los autores a autocorregir sus manuscritos y a los revisores a determinar la calidad de una investigación científica.

Los directores de revistas y miembros de los comités de redacción además de ser buenos investigadores tienen que estar profesionalmente identificados con el mundo de la edición, lo que facilita la calidad del proceso, el trabajo de los autores y finalmente la calidad del producto, la publicación científica.

 

CONCLUSIONES

En el análisis de los bajos índices de publicación de artículos científicos por parte de los profesionales de la salud en nuestro medio deben ser tomados en cuenta factores relacionados con el autor, el ambiente organizacional y las características propias del complejo proceso editorial.

Las acciones que pueden contribuir a revertir el estado actual, se deben de poner en práctica temprana y oportunamente, desde el pregrado, dentro del marco de estrategias extracurriculares bien concebidas, dirigidas a estos fines, y afianzarse en el posgrado con el apoyo intencional de la organización y sus decisores, con el propósito de desarrollar las potencialidades de cada profesional y su producción científica al más alto grado.

 

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Recibido: 15 de abril de 2012.
Aprobado: 30 de abril de 2012.

 

 

Tomás Ariel Lombardo Vaillant. Hospital Militar Central "Dr. Luis Díaz Soto". Avenida Monumental y Carretera del Asilo. Reparto Camilo Cienfuegos. La Habana, Cuba. Correo electrónico: tomariel@infomed.sld.cu