Aprendizaje - servicio como metodología para el desarrollo del pensamiento crítico en educación superior

ARTÍCULO DE REVISIÓN

 

Aprendizaje-servicio como metodología para el desarrollo del pensamiento crítico en educación superior

 

Learning plus service as a methodology for the development of the critical thinking in the higher education

 

 

MSc. Silvia Barrios Araya,I Enf. Miriam Rubio Acuña,I Enf. Marina Gutiérrez Núñez,I Enf. Carola Sepúlveda VeríaII

I Escuela de Enfermería. Pontificia Universidad Católica. Santiago de Chile.
II Hospital San José de Maipo. Santiago de Chile.

 

 

 


RESUMEN

Aprendizaje-servicio (A+S) es una metodología que nace en Estados Unidos en el año 1903 como un movimiento de educación cooperativa, que integra trabajo, servicio y aprendizaje. Esta revisión tiene por objetivo conocer el estado del arte del uso de esta metodología en diversos planes de estudio en profesiones de servicio. Se realizó una búsqueda en las bases de datos disponibles en el Sistema de Bibliotecas de la Pontificia Universidad Católica de Chile durante noviembre del 2011. Los resultados hacen referencia a la conceptualización de aprendizaje-servicio y pensamiento crítico en la educación superior, su interrelación y modelos de implementación de A+S. Se concluye que su incorporación en la educación superior tiene impacto, debido a que otorga beneficios de las actividades de reflexión, tanto académicas (habilidades de pensamiento complejo y solución de problemas), como de desarrollo personal (clarificación de valores, autoconocimiento) y curricular.

Palabras clave: aprendizaje-servicio, reflexión crítica, responsabilidad social y educación superior.


ABSTRACT

Learning plus service is a type of methodology that emerged in the United States in 1903 as a cooperative educational movement comprising work, service and learning. The present review has the objective of finding out the state of the art of the use of this methodology in several curricula of professions for service. A search was made in the databases available in the library system of the Pontificia Universidad Catolica de Chile on November, 2011. The results referred to the conceptualization of the service learning, and the critical thinking at the higher education, their interrelationship, and the models of the service learning implementation. It was concluded that the incorporation of this methodology in the higher education has an impact, since it brings the benefits of the reflection activities, including academic (abilities for the complex thinking and the resolution of problems), personal development (clarification of values, self-knowledge) and curricular.

Key words: service learning, critical reflection, social responsibility and higher education.


 

 

INTRODUCCIÓN

El aprendizaje-servicio (A+S) es una metodología que nace en Estados Unidos en el año 1903 en la Universidad de Cincinnati como un movimiento de educación cooperativa, donde se integra trabajo, servicio y aprendizaje de manera conectada. Las bases intelectuales de dicha metodología fueron planteadas por John Dewey en al año 1905, sin embargo aún no era conocida por la denominación actual.1

Esta metodología cobró relevancia durante la época de las guerras mundiales, ya que las autoridades con el fin de ayudar a restaurar parques, revitalizar la economía y ofrecer oportunidades de educación para servir a Estados Unidos, la incorporaron fuertemente y 20 años más tarde se implementa el programa voluntarios al Servicio de América (VISTA) con el fin de ayudar a americanos de bajos recursos.2

El término A+S se incorpora en el año 1966 cuando se utilizó la frase "aprendizaje servicio" para definir esta metodología que incluye a estudiantes, facultades y organizaciones. Así también, a fines de la década de los setenta son publicados por Robert Sigmon, los "tres principios de aprendizaje servicio": quienes reciben el servicio controlan el servicio que se proporciona, quienes reciben el servicio llegan a ser más capaces de servir y ser servidos por sus propias acciones, y quienes sirven son también sujetos que aprenden y que tienen un control significativo sobre lo que se espera que aprendan.3

En el año 1980 aumentan los esfuerzos para movilizar los programas de servicio en la Educación Superior y no es hasta 9 años más tarde que se establecen las buenas prácticas para el aprendizaje servicio.

Del mismo modo, en el año 1995 la metodología ya se encontraba disponible via internet e incluso 6 años después (2001) se celebra en USA la primera Conferencia de Investigación sobre aprendizaje servicio, lo que consolida esta metodología como un aporte indispensable en la formación de profesionales del futuro.4

En Chile existe una experiencia de incorporación de esta metodologia. La Pontificia Universidad Católica de Chile desde el año 2004 se encuentra implementando el Programa de A+S, a cargo del Centro de Desarrollo Docente UC (CdDoc), con la finalidad de ayudar a los estudiantes a fomentar el pensamiento crítico, el desarrollo integral y un espíritu de servicio, características propias del perfil de alumno egresado que se plantea en el Plan de Desarrollo 2010-2015 de dicha casa de estudio, así mismo posee una estrecha relación con la misión de la Universidad y la Constitución Apostólica Ex CordeEcclesiae, del Papa Juan Pablo II sobre las universidades católicas.5

Para el CdDoc, el A+S se concibe como una metodología pedagógica experiencial o filosofía educativa, donde se imparten actividades al servicio de la comunidad centradas en sus propias necesidades e integradas en el marco formal de aprendizaje en un curriculum académico determinado, definición basada en la propuesta previa de Furco y otros.6

Dentro de la misión del programa A+S se encuentra: "Promover en la Universidad Católica (UC) el desarrollo de una docencia que genere aprendizajes significativos basados en el vínculo con las comunidades, que contribuya al desarrollo de éstas y que potencie la formación de estudiantes en responsabilidad social".5

La meta del A+S es potenciar y desarrollar 3 grandes áreas: desarrollo académico y de competencias de los alumnos, prestar un servicio de calidad a los socios comunitarios y formar valores acordes a la misión y visión de la universidad.5

Los principales focos de A+S son: docencia que genere aprendizaje significativo basados en vínculo con la sociedad, contribuir con el desarrollo de la comunidad por medio de proyectos desarrollados por estudiantes UC, dentro de sus actividades académicas, desarrollar la responsabilidad social de los estudiantes y visualizar y compartir conocimiento sobre A+S dentro y fuera de la universidad.5

La presente revisión tiene por objetivos conocer el estado del arte del uso de esta metodología en diversos planes de estudio en profesiones de servicio tales como educación, enfermería y trabajo social, entre otras, e identificar el impacto de la incorporación de la metodología A+S en el desarrollo del pensamiento critico en la educación superior.

Para lograr estos objetivos se realizó una búsqueda en las bases de datos disponibles en el Sistema de Bibliotecas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (SIBUC) durante el mes de noviembre del 2011. Las palabras claves utilizadas fueron: Learning -service, critical thinking, social responsibility y sus respectivas traducciones al español en buscadores en este idioma.

Se seleccionaron solo los artículos publicados los últimos 7 años, en idioma inglés o español y que fueran el resultado de investigaciones aplicadas en educación superior en profesiones del área de la salud y pedagogía, salvo una publicación que se considera referente en el área. Luego de aplicados estos criterios se obtuvieron 24 artículos.

A continuación se presentan los resultados, haciendo referencia a la conceptualización de aprendizaje-servicio y pensamiento crítico en la educación superior, su interrelación y modelos de implementación de A+S.

 

DESARROLLO


Aprendizaje-Servicio

Esta metodología de aprendizaje nace en los años 80 en USA, como respuesta a dos necesidades, la reforma educacional y la reforma de la juventud de la época. Actualmente, a nivel mundial más de la mitad de las instituciones de educación superior utilizan la metodología de aprendizaje-servicio3 y hasta el año 2000, según Billig, existían más de 500 instituciones universitarias implementando esta metodología innovadora de aprendizaje.7

Hay variadas interpretaciones y elementos incluidos en la definición de aprendizaje-servicio. Se puede definir como un método innovador mediante el cual los estudiantes integran conocimientos y desarrollan pensamiento crítico7-10 a través de la prestación de un servicio planificado con anterioridad y organizado de forma acuciosa, dirigido a suplir las necesidades de una comunidad en un tiempo determinado.9,11-13 Es una forma pedagógica potente, debido a que une los componentes académicos y prácticos del proceso de aprendizaje, mediante la implementación de la metodología es posible "probar" lo aprendido en clases en "el mundo real".10,14 Además, permite a los estudiantes entender el proceso social ulterior, ejercer su liderazgo y responsabilidad, característicos de los derechos y responsabilidades de la ciudadanía democrática, y a la vez fortalecer la autoestima y el sentido de creatividad e iniciativa.11,14,15

Para la aplicación de esta metodología es necesaria la coordinación de un Programa de Servicio Comunitario, que sea capaz de organizar la interacción entre los estudiantes universitarios y un socio comunitario con necesidades reales, que se conviertan en la base del desarrollo de valores como respeto, reciprocidad, relevancia y reflexión, tanto en los estudiantes como en el socio comunitario. Además, de desarrollar la responsabilidad cívica en los estudiantes.3,8,11,14-16

Diversos autores concluyen que la metodología A+S entrega un valor agregado al curriculum académico de los estudiantes, ya que es una metodología que permite integrar este con los servicios comunitarios en los que están inmersos los participantes del proceso de enseñanza aprendizaje.9,8,14

Un programa de A+S óptimo permite a los estudiantes realizar tareas de responsabilidad en la comunidad, asumiendo roles de importancia que los desafía en una variedad de escenarios sociales, sobre todo en el área de la educación, sociología y salud.7

Por otra parte, es importante destacar que A+S provee de tiempo estructurado para que estudiantes, docentes y la comunidad con la que se trabaja, reflexionen sobre la experiencia de dar y recibir servicio de calidad.3,7,8,10,15,16 Las facultades han hecho un esfuerzo por integrar la filosofía de entregar servicio y el principio de justicia social,15 con el objetivo de desarrollar empatía y entendimiento multicultural en los estudiantes y docentes participantes de la metodología.7

Se encuentra demostrado que la participación de los estudiantes en esta metodología les permite alcanzar altos niveles de éxito académico mientras sirven a la comunidad y a la vez, las comunidades prosperan a través del servicio recibido. Sin embargo, para lograr lo anteriormente mencionado es necesario que docentes guías les entreguen a sus estudiantes tareas desafiantes y de responsabilidad, solicitándoles sistemáticamente que mejoren sus propias expectativas.7,15


Pensamiento crítico

Este concepto nace en los tiempos de Sócrates y sus dimensiones han sido estudiadas por numerosos sabios desde Tomás de Aquino a John Dewey. Sin embargo, alcanza renombre a mitad de los años 80. El pensamiento crítico tiene una serie de acepciones17 que pueden ser unificadas en la siguiente definición: "Proceso cognitivo complejo, que incluye la toma de decisiones, la explicación y exploración racional de ideas, argumentos, conclusiones, creencias y acciones, y la evaluación especializada acerca de un conocimiento complejo, regulada con un juicio proporcionado personal".17,18-20

El pensamiento crítico es un modo de pensar sobre cualquier tema, ya sea de la vida cotidiana como especializada, en el cual la persona pensante lleva su calidad de pensamiento a niveles superiores, permitiéndole apoderarse de las estructuras inherentes al acto de pensar y someterlas a su estándar intelectual individual,17,18 identificando y desafiando supuestos de la vida cotidiana.21 Esta identificación y desafío de supuestos implican probar, reflejar y cuestionar las formas usuales de pensar de cada individuo, y a la vez desarrolla la autoestima del pensante, generando a la vez responsabilidad social.20-22

El desarrollo de pensamiento crítico es un requisito para obtener un grado académico superior.19 De acuerdo a lo mencionado por Stewart y otros, "el pensamiento crítico se ha convertido en un outcome deseado en la educación superior y forma parte de las metas educacionales, estándares de acreditación y políticas de gobierno".21

Al final de la formación de pregrado se espera que los estudiantes sean capaces de formular preguntas y problemas con claridad y precisión, acumular y evaluar información e ideas abstractas, llegar a conclusiones y soluciones probándolas con criterios y estándares relevantes y de
complejidad, así como comunicar efectivamente la información analizada de forma sintética.17,21,22

La autoevaluación del razonamiento es un punto fundamental, y puede basarse en la observación, la experiencia, en la reflexión o en el método científico.22 Este proceso incluye que el individuo sea capaz de someterse a estándares de excelencia rigurosos y posea o desarrolle la capacidad de compromiso consigo mismo y de superación del egocentrismo propio del ser humano.20

El pensamiento crítico se caracteriza por:

"Ser activo, es decir el individuo debe trabajar activamente para moldear y desarrollar su pensamiento superior, influenciado por el entorno de aprendizaje, implicando el ejercicio de la autonomía de la persona humana.21

"Es persistente en el tiempo y requiere de un grado de alerta por parte de la persona para detectar los cambios de grado en la forma de pensar, permitiéndole finalmente adquirir de forma consciente las formas superiores de pensamiento.21,22

"Es meticuloso, es decir, revisa apropiadamente y de forma oportuna la evidencia presente sin permitir obtener conclusiones apresuradas, ya que revisa sistemáticamente las relaciones entre las premisas y las conclusiones finales.21


Aprendizaje-Servicio y pensamiento crítico

Estos dos conceptos se encuentran unidos por un eslabón fundamental, la responsabilidad social, ya que a través del desarrollo del pensamiento crítico es posible contribuir a la comunidad de forma oportuna, practicando una conducta basada en los principios de justicia social y autonomía.23

El A+S es un método de enseñanza que combina el servicio a la comunidad con la instrucción académica para desarrollar el pensamiento crítico y reflexivo, así como la responsabilidad cívica. Los programas de A+S comprometen a los estudiantes en un servicio comunitario bien organizado y pensado para aminorar las necesidades locales. Así también, de forma paralela se desarrollan destrezas académicas, sentido de responsabilidad cívica y compromiso con la comunidad.24

Una pedagogía con estas características requiere que el educador sea mucho más que un trasmisor de información, incidiendo activamente en el aprendizaje de contenidos intelectuales, afectivos y de comportamiento. Del mismo modo, debe ser capaz de desarrollar en el estudiante competencias aplicables a diversos ámbitos vitales, de incentivar el pensamiento crítico y la responsabilidad cívica, transmitir valores y virtudes que fomenten el desarrollo personal y la ciudadanía, y finalmente, contribuir a mejorar el entorno social, así como las instituciones implicadas en el proyecto.25


Modelos de implementación de A+S

En diversos lugares del mundo y carreras se han implementado diferentes modelos de A+S, el más destacado es el del Campus Compact is Summer Institute on Service Learning (CAPSL), ellos entregan un prototipo para la implementación de la metodología en la Educación Superior, considerando como focos principales del proceso a la institución, la facultad, los alumnos y la comunidad, proponiendo tareas y resultados que cada uno de ellos debe lograr, para ello propone un ciclo de acciones, entre las que se destacan: planificación, sensibilización, prototipo a utilizar, recursos necesarios, expansión del tema, reconocimiento, monitorización, evaluación, investigación e institucionalización de la metodología, estos no constituyen pasos rígidos a seguir, sino que el ciclo permite adelantos y retrocesos de acuerdo a los requerimientos de cada uno de los focos.26

La institución debe contar con personas motivadas y con habilidades para implementar esta metodología. Además, es importante que esta reconozca su realidad presente y lo que se quiere lograr, qué recursos se utilizarán, la motivación y valores de los estudiantes y profesores. Permite más tarde la creación de una oficina de aprendizaje servicio que comunique las actividades y misión del A+S, así como también fomentar la investigación en el área, logra a largo plazo la organización e implementación en los cursos.26

La facultad es un componente central del proceso y la oficina de aprendizaje servicio debe apoyar a aquellas que estén interesadas en este proyecto permitiendo la generación de programas de estudios y cursos, así también puede ofrecer talleres para profesores para que estos conozcan la metodología, la forma de implementarla y los resultados esperables de su aplicación. Para ello, es importante recoger experiencias de profesores que ya están utilizando actividades similares a las propuestas por aprendizaje servicio.26

Los estudiantes son los que permitirán, por medio de la evaluación y del número de matrículas en cursos que integra A+S, conocer si existe un mayor impacto y una mejora en los resultados en el proceso de enseñanza-aprendizaje con la implementación de esta metodología. Por lo tanto, es importante que los estudiantes conozcan en profundidad el método a través de boletines, periódicos, artículos o calendarios para que lleguen más preparados a la experiencia. Es así como investigaciones han reportado una directa correlación entre la oferta de créditos académicos y la matrícula en cursos A+S.26

Finalmente, uno de los focos centrales, es la comunidad. Es importante que la facultad genere lazos con ella, donde se logre un beneficio mutuo acorde a los valores de ambos, proponiendo un fuerte liderazgo y un objetivo claro, permitiéndole a su vez la planificación conjunta de actividades, en este ámbito la oficina A+S debe entregar los recursos necesarios para esta interacción, así mismo evaluar y monitorear a la comunidad.26

Otro ejemplo de implementación de la metodología de A+S reportada en la literatura, existe en Singapur, específicamente en un curso de sociedad civil en el que entre sus objetivos se encontraba el trabajo continuo con la comunidad, así como también promover la iniciativa y el espíritu de innovación en los estudiantes. El objetivo era que estos pudieran interactuar con la sociedad, aprendieran y otorgaran beneficios a la comunidad. El curso integraba las áreas cognitiva, psicomotora y afectiva. Dentro de los temas abordados se pueden mencionar la discapacidad, VIH/SIDA, la mujer en la sociedad, entre otros. El método utilizado fue asistir a reuniones con organizaciones locales, conformando grupos para trabajar a través de un diálogo abierto, con el fin de aplicar ideas y conceptos aprendidos en sus prácticas a cada una de las problemáticas con la sociedad. En la semana final se realizaron seminarios donde podían exponer y compartir sus experiencias, generando discusiones y utilizando el pensamiento crítico para la resolución de problemas.27

Otros autores, tales como Wade (2000) proponen líneas de acción y retos al momento de implementar la metodología de A+S en carreras de pedagogía especialmente cuando estos alumnos se enfrentan a niños de otras razas:

1. La importancia de trabajar en conjunto los servidos y los servidores evitando distinciones históricas u otras, con el fin de perseguir todos el mismo objetivo que es la educación de los niños.

2. Permitir a los estudiantes acceder a experiencias con los niños y familias de otras razas con el fin de realizar investigaciones y promoción en los problemas de injusticia social predominantes.

3. Proveer a los estudiantes de pedagogía, experiencias sobre problemas sociales estimulando la reflexión crítica.28

Del mismo modo, se ha trabajado la implementación de A+S en carreras del área de la salud. Marcus y otros propusieron en el año 2011 el proyecto Sistema Modular para Aplicaciones de Redes inteligentes y Telemática (SMART), como curso que envuelve a los estudiantes de carreras del área de la salud, sus facultades y las comunidades que pertenecen al programa de investigación participativa basada en la comunidad (IPBC), que desea generar cambio social y mejorar las condiciones de salud en comunidades de bajos recursos. Se realizaron 8 seminarios semanales en la comunidad y discusiones sobre los problemas de salud identificados y sobre la priorización de estos.29

En Chile, específicamente en la Pontificia Universidad Católica de Chile se ha implementado la metodología de A+S en algunos cursos. Un ejemplo de esto se presenta en la Escuela de Enfermería enmarcado en un curso de solidaridad y antropología del cuidado, con la finalidad de dar respuesta a la necesidad de fortalecer una acción futura que aborde y dirija una tarea de servicio, con un espíritu solidario y de compromiso profesional hacia los más necesitados de la sociedad. Para lograr este objetivo los estudiantes se insertaron en distintas instituciones de salud y realizaron programas de atención, educación y planificación de actividades de cuidado y acompañamiento, de acuerdo a las necesidades de las personas asistidas. Esta experiencia fue favorable para todos los involucrados, generando mayor satisfacción en el docente, maduración personal a los alumnos y beneficios a la comunidad. Además, se concluyó la importancia de que el profesorado se capacite, se encuentre motivado y se comprometa con la metodología.1

 

CONCLUSIONES

De la presente revisión se concluye que la incorporación de la metodología aprendizaje-servicio en la formación de pregrado en la educación superior tiene impacto, debido a que otorga beneficios derivados de las actividades de reflexión, tanto académicos (habilidades de pensamiento complejo y solución de problemas, enlaces con contenidos diversos), como de desarrollo personal (clarificación de valores, autoconocimiento) y curricular (mejora del proyecto y mejora de las actividades de servicio).

Las actividades de reflexión crítica constituyen un elemento esencial de esta metodología, ya que permite crear un diálogo entre la actividad de servicio y el aprendizaje, los estudiantes son capaces de interiorizar las actuaciones que han llevado a cabo y descubrir las conexiones con los aprendizajes del aula.

La metodología de A+S como herramienta innovadora en la educación superior, surge para la disciplina de enfermería como un elemento más a utilizar e incorporar en su plan de estudio, debido que potencia el desarrollo de pensamiento crítico, el cual es una competencia indispensable para el quehacer de los profesionales de enfermería.

Finalmente, cabe mencionar que el participar en grupos de Aprendizaje-Servicio genera automáticamente oportunidades para desarrollar pensamiento crítico, ya que es imprescindible extrapolar necesidades del socio comunitario y concebir un servicio que cumpla con las carencias específicas de la comunidad y la sociedad.

Esta combinación de acción y reflexión, de experiencia y análisis, esta unión entre el servicio y el aprendizaje pueden potenciar un modo de vida donde educación y vocación sean una, y la brecha entre comunidad y educación se aminore.

 

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Recibido: 10 de junio de 2012.
Aprobado: 25 de junio de 2012.

 

 

Silvia Barrios Araya. Escuela de Enfermería. Pontificia Universidad Católica. Avenida Vicuña Mackenna 4860. San Joaquín. Santiago de Chile Teléfono: 56-2- 3545837. Fax: 56-2-03547025. Correo electrónico: sbarrios@uc.cl



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